Another version of Lanvin for H&M



Hi readers!

El día de ayer fue un exceso de Lanvin for H&M. Los foros, blogs y twitter no paraban de hablar de lo mismo y la verdad es que hemos acabado un poco saturados. Todos alaban el trabajo de Alber Elbaz pero lo que no sabemos es cuánto talento del diseñador acabará representado en las piezas que la cadena de ropa lanzará próximamente.

Y es que nuestra experiencia nos demuestra que por mucha firma que lleve la etiqueta, la producción sigue siendo made in H&M.

La mayoría de las prendas no sentarán como debieran y eso es debido a las carencias en el patronaje y la falta de profesionales con experiencia que cosan los vestidos o arreglen algunas partes más difíciles, como las mangas, tiros, sisas, escotes y demás puntos débiles.

Por no hablar de la experiencia de compra. Ahora lo llaman democratización del lujo, pero nada más lejos.

El día de la venta, los establecimientos se llenarán de gente que habrá hecho cola durante horas y que estará deseando arrancar, liberalmente, el mayor número de prendas posible de los percheros. El caos y el desorden se apoderarán de H&M y la multitud se apelotonará en los probadores para después dejar sobadas, sudadas y hasta rotas algunas prendas. Para entonces, a muchos les seguirá sin sonar el nombre del diseñador de la marca y no sabrán lo que Lanvin representa.

La expectación es máxima!!!!

Seguramente la web de la firma habrá sufrido un colapso con tanta descarga de vídeos e imágenes. Al fin y al cabo, ese es otro de los objetivos de estas colaboraciones, hacer una campaña de marca con una repercusión mediática sin igual en todo el planeta, y en eso H&M no tiene rival.

Lagerfeld, Stella McCartney o Cavalli han sido algunos de los diseñadores que ya colaboraron en anteriores ediciones. Ahora es el turno del hasta hoy desconocido Alber Elbaz.

Nosotros ya hemos visto los looks y nos gustaría hacernos con un par de prendas, que por miedo a quedarnos sin ellas no vamos a revelar.  jajajaja

Como amantes del lujo que somos, no creemos en la democratización del lujo.

La diferencia entre un verdadero consumidor de lujo de otro que no lo es reside en la sensibilidad para apreciar los detalles, la calidad, el diseño y en definitiva, saber contemplar esa atmósfera de perfecta armonía que envuelve a los objetos que pertenecen a este exclusivo mundo.

( Es una cualidad más del ser humano. Ni mejor, ni peor.)

Este post nos deja un buen recuerdo de todas las veces que hemos hablado de estos temas con algunas de nuestras lectoras, seguidoras y amigas.

Que paséis buen miércoles!

Charlie.

THE FASHION GALLERY ROOM